El “Hôtel de la Muse et du Rozier” está ubicado en el medio de una región donde la Historia dejó su huella.
Hay muchísima elección en los lugares a visitar. Por ejemplo las ciudades templarías del Larzac como la Cavalerie, la Couvertoirade o Santa Eulalia de Cernon, que constituyen testimonios de la presencia de los Templarios y Hospitaleros que marcaron su sello durante cerca de 150 años.






 

 

 

Tampoco hay que perderse el desvío por la «perla medieval» de Conques dedicada a Santa Foy, etapa mayor del Camino de Santiago, hoy inscrita en el Patrimonio mundial de la UNESCO.

Los más golosos irán a visitar las cavas de Roquefort, este queso de oveja hecho en el acantilado del Larzac y que en Francia se denomina desde siglos «El rey de los quesos» por su sabor único.

 

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